La rendibilitat dels dipòsits de la banca ja toca fons al 0,4%

  • -

La caída a plomo de la rentabilidad de los depósitos parece haber tocado suelo. El interés ofertado por la banca para captar ahorro fresco se mueve en alrededor del 0,4% de promedio desde hace cuatro meses, interrumpiendo o, como mínimo, pausando la espiral de abaratamiento iniciada en 2012, cuando marcó máximos en el 2,97% en plena crisis de liquidez.

Hace mucho que el producto perdió atractivo para el ahorrador, pero el estancamiento de su rentabilidad supone ahora también una mala noticia para la industria financiera, en la medida que se agota la hucha que le ha ayudado a compensar la caída de otros ingresos. El dinero ahorrado hasta ahora les ha dado margen para mantener una dura competencia en créditos, que se dificultará a medida que se agote el recorrido bajista de la remuneración de los depósitos.

Según datos del Banco de España, la banca por su actividad doméstica ha retribuido a familias y empresas con 14.191 millones en los últimos doce meses, frente a los 20.879 millones del periodo previo. La diferencia supone un ahorro en el pago de intereses de 6.688 millones de euros, que se explica por dos factores: el desplome en la retribución de los nuevos depósitos a plazo, que en un año pasa de 0,81% de media al 0,41%, y en segundo lugar y en menor medida, porque ante esta caída el dinero se mueve de estos productos hacia cuentas a la vista, que disfrutan de la ventaja de su mayor liquidez.

Compensa la falta de crédito

Al mismo tiempo, las entidades han cobrado por sus créditos a familias y empresas 30.796 millones, lo que supone ingresar 4.374 millones menos que en los doce meses previos.

Una pequeña franja a su favor de 2.314 millones de euros, que se estrechará aún más de continuar la guerra del crédito. En 2011, cuando tanto los ingresos por préstamos como el pago de intereses por depósitos estaban en máximos, la diferencia entre lo ingresado y lo pagado era de unos 26.800 millones a favor de la banca.

Las entidades, sin embargo, aún cuentan con un pequeño margen de maniobra. Mientras la captación de nuevo ahorro se remunera a un 0,41% de promedio, la cartera total de los depósitos disfruta de un tipo de interés del 0,9%. Este porcentaje está condenado a reducirse a medida que se renueven los vencimientos. Un proceso que puede prolongarse durante año o año y medio, tiempo en el que la banca seguirá ahorrando en el pago de intereses a su clientela.

Este es el tiempo del que dispone el sector o bien para esperar que el crédito se reactive hasta hacer crecer el stock, o bien consiga frenar la sangría de ingresos crediticios con una subida de precios.

La innegable aceleración de las concesiones de préstamos explica que los créditos hipotecarios crezcan a ritmos del 68,55% en septiembre respecto al mismo mes del año anterior. La financiación a grandes corporaciones aumenta al 27,48%, y en pymes, al 15,99%. Mientras, en consumo el avance es del 14,93%. Subidas por ahora insuficientes para hacer crecer la cartera total, ya que la amortización de préstamos, sobre todo hipotecarios, excede en mucho a las contrataciones.

A largo plazo renta menos

A falta de una mayor demanda en créditos, la banca está fomentando la contratación de productos generadores de comisiones, como los fondos de inversión, circunstancia que también perjudica al depósito. Tras el descenso vertiginoso de los últimos trimestres, se aprecia un mayor recorte en la remuneración de las imposiciones a más largo plazo. Por vez primera desde 2013, los depósitos a más de dos años rentan menos que el tradicional producto a un año. Su interés es del 0,29% frente al 0,38% en plazos de hasta doce meses.

También se observa cómo la remuneración, tradicionalmente casi simbólica, de las cuentas a la vista, se acerca a la de las imposiciones que fueron el paradigma del ahorro. Hace tres años rentaban el 0,21% cuando a plazo se pagaba el 2,83% de promedio. Ahora supone el 0,13%, frente al 0,41% que se ofrece a los que quieren dejar atrapado su dinero durante meses.

Las cuentas a la vista acumulan el 56% de los 747.192 millones de euros que las familias tienen en imposiciones. Otro 33% son depósitos contratados hasta dos años y un 11% se corresponde con productos a mayor plazo. En el año 2012, el dinero en cuentas corrientes sólo suponía el 42% de 732.253 millones. En ese momento el depósito estrella era a un año y el 45% del ahorro se acumulaba en el tramo compatible con ese periodo.

Font: eleconomista.es